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Reseña || Tarde o temprano nos abrazaremos

jueves, 26 de enero de 2017





Título: Tarde o temprano nos abrazaremosç
Título original: Prima o poi ci abbracceremo
Saga: No
Autor: Antonio Dikele Distefano
Editorial: Montena
Número de páginas: 242
Precio: 15,95€









«-¿Qué es el amor? -fue la pregunta.
-El amor es una caja de galletas de mantequilla. ¿Recuerdas las galletas que van en esas cajas metálicas azules? ¿Que, cuando las ves en el salón, piensas «galletas», pero cuando abres la caja encuentras alfileres y botones? Para mí el amor es eso, esperas una cosa y te encuentras con otra -fue la respuesta.»

Enrico e Irene cortaron hace más de un año, pero todavía hay cosas que no se han dicho.
En cambio, Gianluca y Aldo, los padres de Enrico, están obstinados en amarse a toda costa, incluso cuando ya es demasiado tarde, cuando el amor se ha convertido en indiferencia.

En eso piensa Enrico en el momento en que decide ir a buscar a Irene para confesarle lo que todavía siente por ella. Ahora le toca a Irene decidir el futuro de su relación y, mientras Enrico espera su respuesta, no puede evitar plantearse otra vez: ¿tiene sentido luchar por un amor que no es recíproco?




Enrico e Irene son nuestros protagonistas. Tuvieron una relación larga y tormentosa, llena de baches. Ambos se quisieron muchísimo pero no supieron quererse bien. Ambos tienen familias disfuncionales que los han llevado a desarrollar una personalidad y un carácter algo peculiar para la edad que tienen, veinte años. Cuando se encontraron ambos sintieron que habían llegado al faro en medio del mar. Sin embargo, como ya he dicho, la relación estuvo llena de discusiones, de palabras mal dichas y de otras muchas que nunca dijeron. 

La historia comienza un año después de que esta pareja decidiera romper. La trama está narrada en primera persona por Enrico y se desarrolla durante el viaje en tren que éste hace hasta Milán, el lugar donde Irene ha decidido mudarse tras la ruptura. Lo que encontramos es una historia narrada en presente-pasado, se sucede la narración del viaje del protagonista y se alterna con los recuerdos que va exponiendo y que nos ayudan a saber cómo fue la relación de Enrico e Irene de principio a fin. 

Autor: Antonio Dikele


Nunca había leído nada de este autor. Es cierto que me han recomendado muchísimas veces su primer libro, 'Fuera llueve, dentro también, ¿paso a buscarte?', y que he leído reseñas muy positivas de él pero, como ya sabéis, la temática amorosa no es lo mío y es muy difícil que un libro romántico me guste. Sin embargo, la editorial me envió un correo anunciando la salida del nuevo libro y decidí que era el momento perfecto para leer algo suyo. 

¿Me ha gustado su último libro? Lo siento, pero no. Vayamos por partes. 

'Tarde o temprano nos abrazaremos' tiene una cosa que me gusta mucho y son los personajes. La historia está centrada en Enrico e Irene, de forma que el resto de personajes que aparecen únicamente apoyan la acción, no están retratados. Sin embargo, los protagonistas sí tienen un trasfondo bien dibujado y que, además, me ha gustado mucho. Ambos me recuerdan un poco al libro 'La soledad de los números primos', son una pareja que se quiere pero tienen una personalidad en conflicto que no los deja hacerlo bien. Ambos han tenido problemas con sus familias desde pequeños, han crecido en hogares en conflicto y han tenido que hacerse mayores muy rápido. 
Ambos se necesitan, se entienden, se complementan, pero sus tormentosas personalidades y la forma de actuar y ver la vida que tienen provocan conflictos continuos. 

Sin embargo, este libro también tiene otras tantas cosas que no me gustan. 
La primera de ellas es la prosa del autor, que también puede verse en su primer libro. Antonio Dikele escribe una especie de prosa poética. Alterna una frase que desarrolla la acción con veinte reflexiones y metáforas extrañas que ralentizan el ritmo de la historia al mínimo. Os voy a poner un ejemplo sacado del mismo libro porque no sé si se está entendiendo lo que estoy explicando:


" —No te rechazo, es que quiero estar sola un momento. 
Me dabas la espalda. 
Me dabas.
Me dabas tus ojos. 
¿Me ves? 
Me dabas tu amor. 
Te debo. 
A los quince años deseaba un amor a base de miradas y complicidades, por eso me enamoré de tus ojos grandes. 
Grandes como la sintaxis de mi existencia, hecha de errores y de páginas mal escritas, de padres ausentes, trenes perdidos, lugares adecuados y gestos erróneos"


Creo que con ese ejemplo puede verse mejor. Se habla de Antonio Dikele como el autor revelación italiano, yo no tengo ninguna duda de que lo sea, pero no es un autor para mí. Este tipo de prosa poética puede gustar a mucha gente, está bien redactada, sin errores, me parece original, profunda y sufrida pero a mí no me gusta.
Es por eso que la novela se me ha atragantado muchísimo, es un libro muy corto y he tardado en leerlo varias semanas, pero es que tenía que cogerlo muy de vez en cuando porque, ya os digo, ese tipo de pluma no me gusta y cuando me ponía a leerlo acababa saturada. Además, se me ha hecho bastante repetitivo pero eso ya no sé si es porque realmente lo es o porque no soporto esa escritura.

Por otra parte, dejando de lado la prosa del escritor, que es algo personal, hay ciertas metáforas y reflexiones que me parecen un poco extrañas. Voy a poner un ejemplo:
"El sabor de una persona no lo vuelves a encontrar, ni siquiera en los chicles".

Si las reflexiones y la poesía que el autor va reflejando poco a poco consiguen crear una atmósfera amorosa y dramática, para mí ese ambiente acaba en el momento que comparas el sabor de una persona con los chicles. Es que me parece una frase un poco tonta, es obvio que no vas a comprarte un chicle con sabor a Fulanito. No sé, igual es que soy la persona menos romántica que existe pero ese tipo de cosas me hacen reír.

También veo que hay plasmadas una serie de reflexiones que también carecen de sentido, por ejemplo:
"Y cuando intentaba ayudarte, te cabreabas y pedías un tiempo. Que solo era una excusa, porque los tiempos de reflexión hay que pasarlos juntos".
Pues, sinceramente, no es que lo diga yo, es que lo dicen los psicólogos, los tiempos de reflexión hay que pasarlos a solas. Y más si estás reflexionando si quieres estar o no con una persona, si tienes cerca a esa persona su compañía te influencia y al final la decisión que tomes no será tuya, será compartida y puede que no sea la correcta.

Sé que soy puntillosa, que soy exigente y que tengo gustos algo raros. Este libro no me ha gustado. Nada. Pero me reitero, si la literatura romántica es lo tuyo puede que sí lo disfrutes.


VALORACIÓN PERSONAL: 4/10



Sed felices.








SORTEO NAVIDEÑO || HE VUELTO

viernes, 25 de noviembre de 2016


¡Hola!

Sí, lo sé llevo mucho mucho tiempo sin pasarme por aquí pero esta vez es la definitiva (o eso espero). Quería reabrir el blog mucho antes pero es que resulta que soy la mujer más pluriempleada de España. Vale, igual tanto no pero no salgo de un trabajo y ya estoy en el otro, y cuando llego a casa lo único que quiero es tirarme en la cama y no salir.

En fin, que dejo de contaros mi vida y vamos a lo que vamos. Como quiero que no me guardéis rencor por desaparecer tanto tiempo y quiero recompensaros un poco por seguir leyéndome a pesar de todo... ¡He organizado un sorteo junto con otras cinco bloggers de literatura!



PREMIOS:

- Un ejemplar de Por siempre ¿felices? de Taylor Jenkins Reid cedido por Titania editorial.
- Un ejemplar de Crenshaw de Katherine Applegate cedido por La Galera.
- Un ejemplar de La nieve interminable de Agustín Fernández cecido por Editorial SM.
- Un ejemplar de Antes de conocerte de Pablo del Palacio cedido por Planeta.
- Dos primeros ejemplares de  "La leyenda del hechicero" de Taran Matharu cedido por Planeta.
- Un ejemplar de "Landon. Todo por ti" de Anna Todd cedido por Planeta.
- Epub "Solo respira" y "Dame alas para soñar" cedido por su autora Andrea Vilariño.
- Pack de marcapáginas cedido por Plataforma Neo. 
- Pack de marcapáginas de Anabel Botella. 





 PARA PARTICIPAR:

1. SEGUIR A LOS BLOGS DE LAS ORGANIZADORAS
2. DEJAR UN COMENTARIO EN CUALQUIERA DE LAS ENTRADAS.

Blogs:


REGLAS:

- El sorteo es Nacional
- El sorteo empieza el 25 de noviembre y termina el 25 de diciembre. Los ganadores tendrán una semana para contactar con alguna de nosotras y reclamar el premio, si no se sorteará otra vez.
- Tendréis más opciones de ganar si nos seguís en twitter, incluís el banner en vuestro blog y twitteais el sorteo. Abajo, en el raffelcoopter tenéis las instrucciones.

a Rafflecopter giveaway



Muchas gracias a las editoriales y las autoras por colaborar con nosotras. Espero que os guste mucho y que la suerte esté siempre siempre de vuestra parte.

Nos vemos muy pronto ¡prometido!

Reseña: Martina con vistas al mar

viernes, 19 de febrero de 2016






Título: Martina con vistas al mar
Autora: Elísabet Benavent
Saga: Horizonte Martina (1/2)
Editorial: Suma de letras
Número de páginas: 669
Precio: 16,90 €













Martina trabaja en la cocina de un hotel y sueña con ser chef. Martina ama a Fer, su antiguo profesor de cocina, desde hace ya diez años, o eso cree. Martina recibe una sorpresa el día de su aniversario: Fer la invita a cenar a El Mar. Martina tiembla cuando Pablo Ruiz, excéntrico chef del restaurante, se acerca a saludar. Martina fantasea, teme, camina... Sabe que nada será igual a partir de ese encuentro.







Últimamente parece que me pagan por leer y opinar sobre los libros de Elísabet Benavent, pero no, es que me he enganchado a su literatura. Jamás pensaría que me fuera a pasar esto con unos libros de género romántico, pero para todo hay una primera vez. De todas formas esta vez voy a poner más pegas que en las otras reseñas, pero todo a su tiempo. 
En esta ocasión nos sumergimos en el mundo de Martina, una cocinera que parece ser menos humana que el resto. La vida de Martina es pragmática, tanto en el hacer como en el sentir. Ha pasado muchos años con su novio de toda la vida, un profesor por cierto, y acaban de romper, por lo que Martina acaba de hacer borrón y cuenta nueva para sumergirse en una nueva rutina. Nueva vida que comparte con Amaia en un principio y a la que se suma Sandra, sus dos mejores amigas de toda la vida. 
La historia empieza en un punto de inflexión para las tres chicas: Martina, como ya hemos dicho, rompe con su pareja y comienza a trabajar en El Mar, el restaurante que siempre ha admirado por su chef, Pablo Ruíz, el cocinero que ha sido desde siempre su modelo a seguir. Amaia, enfermera enamorada de su médico desde que Cristo perdió las alpargatas, acaba de sufrir un desengaño con el mismo, que se ha echado novia. Mujer excéntrica donde las haya y lejos de resignarse, Amaia emprende un camino derechito a recuperar a su amor. Sandra, por su parte, lleva más de diez años "trabajando" como opositora a notaria, acomodada en casa de sus padres y sin atreverse a dar un paso en ninguna dirección. Íñigo, su novio de toda la vida se cansa de ese inmovilismo y decide dejarla, sus padres deciden retirarse a la casa de la playa y alquilar la vivienda habitual, por lo que entre todos empujan a Sandra a salir de su vida segura, mudarse con sus amigas, buscar trabajo para pagar los gastos correspondientes a vivir fuera y a cambiar su modus vivendis al de "soltera folladora", algo que no le pega lo más mínimo. 
Pero esta receta no consta solo de los tres ingredientes principales, sumamos a Pablo Ruíz como pieza demoledora del universo de Martina, a Javi como lazo común entre Amaia y Sandra, a Malena como toque agridulce, añadimos amor, celos, innovación, locura y un toque de risa y obtendremos Martina con vistas al mar, una novela que, a pesar de que pienso criticarla, recomiendo.




Y digo que voy a criticarla porque llevo dos reseñas pintando los libros de esta autora como obras maestras, que lo son, pero ya iba siendo hora de encontrar algún defecto para no faltar a mi personalidad, crítica donde las haya. 
Hablemos, por tanto, de los rasgos negativos en primer lugar. El primero de ellos tiene que ver con los personajes. Siempre he dicho de Elísabet Benavent que me fascina la capacidad que tiene para profundizar tanto en todos y cada uno de los personajes principales de la acción. Esa profundización es sin duda lo que te lleva a introducirte dentro de la historia, de tal manera que llegas a sentir en tus propias carnes todo aquello que les pasa a los que ya consideras amigos, amantes o enemigos. Sin embargo, lo que me ha pasado en este libro es que, para mí, no ha profundizado tanto en ellos, tengo la sensación de no haberlos conocido tanto como a Silvia, Valeria, Nerea, Lola, Carmen, Álvaro o Gabriel. También que no son personajes que me hayan llegado a conquistar. En todos los libros de Elísabet me he sentido identificada con al menos uno de los personajes de la trama, pero en este no. 
Martina es todo lo contrario a mí, todo lo contrario a las personas con la que normalmente me relaciono, y a pesar de no haberme caído mal, no puedo llegar a comprenderla por lo que su drama no me ha parecido tal. 
Amaia me ha gustado, podría ser mi amiga, de ella no tengo nada malo que decir. De Sandra sí, una niña caprichosa, que tampoco me ha caído mal, pero no llego a comprenderla. 
¿Pablo Ruíz? Un misterio. Creo que es lo que la autora quiere de este personaje pero no es eso lo que no me ha gustado de Pablo, ha sido su gran y rotunda pastelosidad. Os juro que a mí un chico me llama "pequeña" y salgo corriendo. Demasiado dulce para mí, Pablito. 

Además, la historia principal, la de Martina, gira única y exclusivamente a su relación con Pablo, no tiene caminos secundarios, por lo que en ocasiones ha llegado a cansarme y en todo momento me han gustado más las historias de Amaia y Sandra. 

En cuanto a la trama, la veo completamente plana. Salvo dos discusiones tontas, no sucede nada en seiscientas páginas. En serio, conforme iba pasando pensaba si en algún momento me sorprendería o me quedaría con la boca abierta, pero no ha sido así. Martina con vistas al mar te cuenta un tramo de la vida de los personajes que es diferente, pero no por ello digno de escribirlo paso a paso en un diario, no sé si me explico. 
Eso sí, parece que en seiscientas páginas no hay tiempo de que pase nada pero en las tres últimas te mete ahí con colador un giro drástico y brusco para que mañana mismo vayas a por la segunda parte. Que sí, que me encantan los finales apoteósicos, pero no cuando no me has dado marcha en todo lo que llevo leído, que juro que cuando lo estaba acabando no entendía de dónde iba a salir la segunda parte, tenía pinta de libro auto conclusivo. 


Segunda parte, Martina en tierra firme


Otro detalle a señalar antes de empezar con la parte buena de la novela (que sí, que la tiene aunque no lo parezca), es que en ella aparece Gabriel, personaje de los libros de Silvia. Lo nombran como estrella del rock que ha empezado su carrera en solitario y a mí se me escapó un gritito de emoción y todo. Sí, soy tonta a veces. 

Vale, ahora vamos con las cosas buenas que me ha despertado este libro. Va a parecer que lo que voy a decir ahora es una caricia o un premio de consolación para la autora, porque me cae bien, pero no es así, cuando tengo que ser una bruja lo soy sin que me preocupe mucho que no sienten bien mis palabras, soy realista, digo lo que siento sin tapujos. 
La primera parte buena del libro es que me ha hecho ser comprensiva con los personajes. Como ya he dicho, no me siento identificada con ellos y tampoco suelo salir con personas que se parezcan mucho (salvando a Javi), pero no los he odiado, cosa que suele pasarme con los personajes que no hacen cosas que quepan en mi universo. A pesar de todo, los he entendido, me he puesto en su lugar y he tratado de ser comprensiva, como si fuera su amiga. Y esto me lleva a nombrar la segunda cosa buena que he sacado del libro, el magnetismo de la autora. No me he encontrado con la mejor de sus tramas ni con los mejores de sus personajes, pero Elísabet Benavent, como siempre ha hecho que a pesar de todo no cierre el libro, al contrario, a pesar de todo he seguido acostándome a las tres de la mañana leyendo y eso es que aunque no sea nada lógico o plausible, el libro tiene algo. Hay algo en esas páginas que me ha gustado, pero no sé el qué con exactitud. Esto me lleva a comparar el libro con el amor, cuando alguien te enamoras, muchas de las cosas que sientes no puedes verlas ni sabes explicarlas, pero están ahí. 
Así que, si comparo este libro con el amor, es que merece que lea la segunda parte, que lo recomiende y que diga que es un buen libro. "Te vas a enamorar", pone en la portada y, como siempre Elísabet Benavent tiene razón. 




PUNTUACIÓN: 8/10 



Por último, antes de irme me gustaría contaros algo que me ha hecho bastante ilusión. En el libro, Martina y Pablo se emborrachan una noche y se tatúan, tatuaje que también se ha hecho la autora y que, casualidades de la vida, llevo yo hecho desde el verano. ¿Y qué es? 








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