domingo, 14 de junio de 2015

Reseña: La cura mortal






Título: La cura mortal
Título original: The death cure
Saga: 3/3
Autor: James Dashner
Editorial: Nocturna
Número de páginas: 449
Precio: 17€







«MÁTAME. SI ALGUNA VEZ HAS SIDO MI AMIGO, MÁTAME». Desde hace tres semanas, Thomas vive en una habitación sin ventanas, de un blanco resplandeciente y siempre iluminada. Sin reloj y sin contacto con nadie, más allá de las tres bandejas de comida que alguien le lleva a diario (aunque a horas distintas, como par a desorientarle). Al vigésimo sexto día, la puerta se abre y un hombre le conduce a una sala llena de viejos amigos. —Muy bien, damas y caballeros. Estáis a punto de recuperar todos vuestros recuerdos. Hasta el último de ellos.




Thomas lleva varias semanas encerrado en una celda de las instalaciones de CRUEL. No sabe exactamente cuánto tiempo lleva en ese zulo, no hay ventanas y la comida le llega cada vez a una hora distinta para desorientarlo. No sabe cuánto tiempo más podrá aguantar ahí dentro hasta que por fin la puerta se abre. Cuando parecía que todo había terminado, la historia vuelve a empezar. Las pruebas no han aportado a CRUEL los datos necesarios para terminar su investigación y encontrar la cura del Destello. Los pocos sujetos que quedan, Thomas y sus amigos, tendrán que seguir enfrentándose a variables para poder ayudar a la organización. Además, están dispuestos a devolverles la memoria a todos. Sin embargo, Thomas no quiere recordar su pasado, él sabe que estuvo trabajando para CRUEL, siendo incluso uno de los cabecillas del proyecto, sin embargo, al borrar todo de su mente y "volver a nacer", ya no cree en todas la premisas que sigue la organización. 
Además, Newt, Minho, Brenda y algunas personas más del grupo, tampoco quieren recordar. Es por esto que deciden escaparse del complejo. Sin embargo, CRUEL no suele dejar ningún cabo suelto, por lo que salir no va a ser nada fácil. 

James Dashner


Tras tener que correr y disparar varias armas contra los guardias de CRUEL, Newt, Minho, Brenda, Jorge y Thomas consiguen escapar en un iceberg y ponen rumbo a una de las pocas ciudades que queda en pie después de que el Destello haya alcanzado magnitudes pandémicas. Será entonces cuando descubran que el otro grupo, donde se encuentran aquellos que sí quisieron recobrar la memoria y en el que se incluye Teresa, también logró escapar del complejo de CRUEL, sin avisar al resto. Además, Thomas y los demás comenzarán a ver cómo es la vida en el mundo real, donde los enfermos son separados de las personas sanas y donde todo el mundo vive con miedo a que la enfermedad, que se transmite por el aire, les afecte. 
A partir de este momento, el grupo descubrirá que hay más personas que quieren acabar con CRUEL antes de que este dé otro paso: quiere comenzar el proyecto de nuevo, meter a más personas al laberinto. 

Con este libro se cierra una trilogía que me ha dejado totalmente desconcertada. Voy a empezar con las cosas buenas de esta lectura, que sin duda es una de mis favoritas. 
James Dashner es un autor que ha conseguido darnos caña desde la primera página del primer libro hasta la última del tercero. Cada pocas líneas, en la historia, comienza la acción y consigue que te tenses y dejes de respirar por unos segundos. Debo decir que no me gustan los libros en los que se acumulan párrafos y párrafos de descripciones que no van a ninguna parte. En este sentido, tanto La cura mortal como el resto de libros tienen un punto a favor dado que el autor describe en su justa medida. Lo apropiado para que sepas dónde se encuentra el personaje y lo apropiado para que sepas cómo se está desarrollando la acción, ni más ni menos. 
Otro punto que me ha gustado mucho de esta novela es la manera en la que consigue guardar el misterio hasta el final, va dando piezas de un rompecabezas que parece no terminar de juntarse nunca. Y esto precisamente es un problema que he tenido con los libros. Sí, el autor acaba contándote más o menos de qué iba la historia, pero no lo dice todo. No sé si os habrá pasado a los que hayáis leído este libro, pero a mí me han faltado infinidad de detalles por saber, sobre todo en el tema del pasado de Thomas. Vale, que la forma de pensar de este personaje ha cambiado y que ya no tenga nada que ver con la de CRUEL, pero estamos hablando de un protagonista, creo que sería importante saber quién fue en un pasado, sobre todo porque en todos los libros se le está dando bombo con sueños y recuerdos a lo que hizo años atrás y el protagonismo que tuvo en la organización que busca la cura, pues yo quiero saberlo.

En cuanto a los personajes, debo decir que me han gustado tanto como en los libros pasados. Está claro que nos encontramos frente a una distopía, que es un género en el cual hay infinidad de libros y que se caracteriza por tener personajes fuertes y seguros. Y, por supuesto, los protagonistas de El corredor del laberinto pueden incluirse en este grupo, pero de forma diferente. No sé exactamente qué es lo que tienen que los hace ser tan diferentes, solo sé que me encantan y que cada uno tiene algo a su manera. 


En cuanto a las relaciones entre ellos, me encantan los lazos de amistad que se forman, tan inquebrantables, entre estas personas que llevan lo poco que recuerdan de su vida luchando codo con codo contra un enemigo invisible la mayoría del tiempo. 
Y en cuanto al amor, qué decir, me gusta que haya relación amorosa, o al menos de cariño que va un poquito más allá, entre dos personajes, pero lo que me encanta de esto es que todo surja poco a poco y que no se le dé importancia en ningún momento. Está claro que uno siente algo por el otro, pero no es el eje central de la trama y eso me encanta. 
Teresa, que te den, no me has caído bien nunca, eres mala persona. 

/Por otra parte, quería preguntaros algo, ¿qué libros quedan por sacar? He leído que hay una precuela de la trilogía, que se llama El Destello y que habla de la enfermedad, de cómo surgió y se propagó, vale. Pero también he oído que van a sacar otro libro más al año que viene con otros personajes, ¿sabéis si es cierto? 

En caso de que lo sea, mi opinión es que cuando un libro acaba y ha tenido éxito, ha acabado igualmente. No me gusta que intenten alargar más de la cuenta una historia, porque suele ser cuando la fastidian del todo. 


Por último, el final de los libros es algo inesperado aunque típico. No es que no me haya gustado, es que lo veo inviable. Para los que lo hayáis leído: ¿creéis que es esa la solución a todo? Yo no, sinceramente. 


Y ya para despedirme diré que no he visto la película, pero que ya la tengo en mi poder y que esta tarde cogeré palomitas, un buen refresco y brindaré por vosotros y por los buenos libros. 



PUNTUACIÓN: 9/10






domingo, 19 de abril de 2015

Reseña: Si decido quedarme





Título: Si decido quedarme
Título original: If I Stay
Saga:1/2
Autora: Gayle Forman
Editorial: Salamandra
Número de páginas: 192
Precio: 13€










Mia tiene diecisiete años, un hermano pequeño de ocho, un padre músico y el don de tocar el chelo como los ángeles. Muy pronto se examinará para entrar en la prestigiosa escuela Julliard, en Nueva York, y, si la admiten, deberá dejarlo todo: su ciudad, su familia, su novio y sus amigas. Aunque el chelo es su pasión, la decisión la inquieta desde hace semanas. Una mañana de febrero, la ciudad se levanta con un manto de nieve y las escuelas cierran. La joven y su familia aprovechan el asueto inesperado para salir de excursión en coche. Es un día perfecto, están relajados, escuchando música y charlando. Pero en un instante todo cambia. Un terrible accidente deja a Mía malherida en la cama de un hospital. Mientras su cuerpo se debate entre la vida y la muerte, la joven ha de elegir si desea seguir adelante. Y esa decisión es lo único que importa.







Sigo viva. Como podéis ver, estoy cumpliendo mi promesa de quedarme dando tumbos por aquí. La única pega que me queda ya es el tema de los trabajos y exámenes, que me tienen hasta el cuello, pero lo intento. 
Hoy os traigo la reseña que le prometí a María, del blog Gatos de Biblioteca, sería la primera que hiciera en mi periodo de recuperación emocional. 
Me dijo que tenía que leer este libro, y yo confié a ciegas en ella porque no suele fallar. Esta vez no ha sido la excepción, el libro me ha encantado.

Mia es una joven adolescente de 16 años completamente normal. Ahí tenemos el primer punto que me gusta del libro. Es una chica normal y corriente. Ya sabéis que cuando hablamos de libros de instituto, lo más normal es que la protagonista sea una marginada social con un carácter cerrado y solitario. Mia está a medio camino entre ese estereotipo y el de la popular del instituto, cosa que me ha recordado a mí misma con esa edad. Ella estudia y es responsable, pero tiene tiempo para salir de fiesta y verse con chicos. En el punto medio está la sabiduría, querida Mia. 
Sin embargo, esta historia no va de amores de instituto y bailes de fin de curso, esta historia nos cuenta una tragedia y cómo afrontarla. La trama se desarrolla en 24 horas, y cuenta cómo Mia, sus padres y su hermano salen a dar un paseo en coche en un día nevado. De repente, el coche de la familia se sale de la carretera y los cuatro salen heridos. Mientras el cuerpo de Mia se debate entre la vida y la muerte en el hospital, su espíritu pasea por el mundo de los vivos sin ser visto. En las horas que Mia se encuentra observando todo a su alrededor, debe decidir si desea despertar en su cuerpo o si, por el contrario, prefiere dejarse ir. 

Gayle Forman

Como ya he dicho , al historia se desarrolla en las casi 24 horas que el ente que es Mia pasea, observando lo que hay a su alrededor. Sin embargo, no es esto lo único que el libro cuenta. Mientras en el presente la protagonista está en el hospital, la historia va retrocediendo en el tiempo para contarnos aspectos importantes de su vida. De esta manera, vamos conociendo a la protagonista poco a poco, sin darnos un atracón con su biografía, conociendo pinceladas de su vida que son importantes para el momento presente. 
En esta alternancia, lo bueno es que la escasa linealidad no te da tiempo a aburrirte de leer siempre la misma situación. Sin embargo, también tiene su parte mala, y es que a veces te quedas con ganas de conocer más sobre el pasado de Mia y al contrario, estás tan interesada en el tiempo presente que cuando va a contarte algo del pasado te da pereza. 

Uno de los aspectos que me ha sorprendido de esta novela es la crueldad que puede llegar a verter la autora sobre las páginas del libro. No me malinterpretéis, es obvio que ella no se ha inventado nada y que, por desgracia, esta clase de tragedias suelen ocurrir cada pocos minutos en el mundo. Sin embargo, no solemos estar acostumbrados (ahora con Juego de Tronos puede que sí), a que los autores sean tan fríos en ese aspecto. En cualquier otro libro, tienes claro que hay personajes a los que no les va a pasar nada. Sin embargo, en este nadie está a salvo. Este aspecto es algo que por una parte me da mucha pena, pero debo confesar que prefiero que la historia sea dura y me sorprenda a estar leyendo algo cuyo final sé desde la página cero. 


Para mí, lo más importante de un libro es que consiga despertar una parte de mí y que me enseñe algo. En ese sentido, Si decido quedarme es un libro que ha cumplido ambos propósitos. Para empezar, ha despertado en mí una vena que estaba medio apagada, esas mariposillas que sentimos los lectores en el estómago cuando un personaje nos gusta mucho. Por otro, me ha enseñado que, pase lo que pase, siempre habrá algo por lo que luchar. Que a veces vemos el fin del mundo demasiado cerca, sin pararnos a pensar que en realidad cada choque solo es el principio de algo y que somos nosotros mismos quienes debemos luchar por alejar el infinito a cada paso que damos. 

Debo decir que Si decido quedarme tiene una adaptación cinematográfica, pero no la he visto porque creo que es una historia para leer y dudo que me guste en película. No obstante pido que si alguien la ha visto y le ha gustado me lo haga saber en los comentarios y le haré un hueco, prometido. 

Edición de la película


Bueno, creo que con deciros que he llorado varias veces con este libro sobran las palabras. ¿Y qué pasa cuando lloras con un libro? Que merece una buena puntuación.


VALORACIÓN PERSONAL: 8/10


sábado, 4 de abril de 2015

Tag: 5 novios literarios

¡He vuelto!
Bueno, no voy a cantar victoria de momento. Para los que no lo sabéis, llevo unos meses de baja en el blog por asuntos personales que me han dejado bastante mal de ánimo. En primer lugar quería agradecer los correos de apoyo que me han llegado de muchos de vosotros. Sé que la última entrada que subí era algo preocupante, pero quiero que sepáis que mi intención no ha sido preocuparos, no creía que fuera a pasar. Sin embargo, a las pocas horas de subir la entrada recibí un total de ocho correos dándome ánimos y ofreciéndome ayuda. Por ello, solo puedo daros las GRACIAS, de verdad, da gusto que personas a las que no conozco físicamente estén ahí por esta pasión que nos une, la lectura. 
Igual os decepciono, seguro, pero he de confesar que llevo sin terminar un libro ya un año y medio. ¿Por qué? Porque hace ese tiempo me dieron un palo muy fuerte, y llevo sometida a tortura emocional desde entonces. Sé que en ocasiones la lectura es un escape a todo lo que pueda pasarte, pero no ha sido el caso, todo este tiempo cada vez que he cogido un libro he acabado dejándolo porque no me sentía capaz de acabarlo, mi cabeza loca no estaba donde tenía que estar. 
Sin embargo, me he prometido a mi misma cambiar eso, porque nadie se merece que yo deje de lado algo que me gusta tanto, y lo digo por los libros y por el blog. No puedo prometer que vaya a tener una continuidad en mis entradas, ya que el tipo de vida que llevo ahora tampoco me lo permite, pero sí os prometo que voy a leer y subir entradas en la medida de lo posible. 

Antes de empezar el tag, también quiero dar las gracias a María Miranda, del blog "Gatos de biblioteca". Primero por el nuevo diseño del blog, que ha hecho ella y que me encanta. Segundo por ser tan buena amiga y estar ahí para todo. Puede que no hablemos todos los días, y que ahora que no estamos en la misma clase tampoco nos veamos a menudo, pero hace poco le pedí ayuda y estuvo ahí. Eso es lo más grande que puedo tener, gente como ella en mi vida. Gracias, María. 

Bueno, bueno, y ya, dejando penas a un lado, vamos a lo que vamos. He decidido abrir esta nueva temporada de vida con un tag, 10 novios literarios, que he dejado en 5 porque no puedo entregar mi corazón a tanta gente, que luego me lo rompen. 
 Este tag lo he visto en el blog Viviendo miles de vidas, pero no sé de quién es originalmente. Espero que esa persona me perdone por no nombrarla.


Novio número 1: Harry Potter. 



Sí, sí, sé que os parecerá raro y que no es todo lo atractivo que podría ser, pero es que lo amo con todo mi corazón. La saga Harry Potter fue la primera que leí, y con eso me refiero a que mi amor por los libros surgió a raíz de leerlo a él. Por ello, y por siempre, le entrego mi amor puro e incondicional. 




Novio número 2: Cuatro (Tobías)


Lo amo, no puedo decir más. Me encanta, para empezar, ese rollo de malote que lleva en el primer libro, SPOILER, SI NO HAS EMPEZADO LOS LIBROS, NO SIGAS LEYENDO, cuando tiene que "fingir", por así decirlo, que no le gusta Tris, pero está hasta las trancas el pobre. Y luego la actitud de tipo duro pero blandito de las demás ya me mata. Al final demuestra que todo el amor que sentía era puro y verdadero, los que hayáis terminado la trilogía me entenderéis. A todo eso ya le sumáis que está más bueno que las natillas con galleta y ya me caso. 




Novio número 3: Gale 



Que ni Peeta ni leches, yo me quedo con el pobre Gale, que se queda solito y desolado, yo te consuelo cariño mío. Ya estaréis intuyendo que me van los malotes, y si son pro-revolución ya estoy enamorada de por vida. Pues bien, Gale, con ese arco raro que me lleva, ocupa el puesto de mi novio literario número tres. Te quiero, cari. 



Novio número 4: Daryl 


Aquí estoy haciendo un poquito de trampa. En teoría, Daryl Dixon sale de los comics de The Walking Dead de cabeza a la serie, pero este personaje no está en los cómics, es un invento para la adaptación televisada. Pero es que me encanta, no lo puedo evitar, obligatoriamente tenía que entrar en esta especie de Top Five. A parte de que me gustan los malotes, cosa que ya he dejado clara, también me gustan los maduritos (depende siempre del madurito, claro), y con Daryl lo dejo también claro. 





Novio número 5: Eric



Y ya, para terminar de redondear, si además de ser malo de cojones, te chupa la sangre, es perfecto. Y aquí tenemos a Eric, personaje de la saga TrueBlood, que también me enamoró desde el primer día. Este chico, además, rompe mis esquemas porque a mí no me gustan rubios, pero es que a él se lo perdono.  



Y hasta aquí el Tag 5 novios literarios. Saco varias conclusiones de esto:

1. Fijándome en chicos malos, así he acabado.
2. Hacía tiempo que no sentía tan bien como escribiendo esta entrada.
3. Nada ni nadie debe robarte lo que eres, porque entonces estás perdido.


En cuanto a las nominaciones, la nominada por excelencia es la ya mencionada María Miranda, de "Gatos de biblioteca", te toca, guapa.
No voy a nominar a más gente porque si ya vuelvo a la bloggosfera poniéndoos trabajo, me echáis, y ahora que he decidido volver, es para quedarme.


Porque sí, he vuelto para quedarme



martes, 10 de marzo de 2015

"Con 'K' de Karma"

"Sé la Ylenia fuerte. La Ylenia que lo mandaba todo a tomar por culo, esa Ylenia que está dentro de ti, la que todos queremos ver. Sé la Ylenia feliz, payasa y loca. La Ylenia que mandaba a la mierda a todo tío que no mereciera estar cerca de ella". 


Buenas noches a todos. Los que seguíais el blog habréis notado mi ausencia, supongo. Espero. No sé qué vengo a deciros exactamente. Esto no es una despedida, al menos de momento. No sé lo que es, tal vez una explicación o tal vez una forma de desahogarme con personas que no conozco físicamente. Porque a veces es más fácil hablar con un desconocido. 
Ya no puedo escribir. Ni leer. En realidad ya no puedo hacer nada de lo que siempre me ha gustado hacer. No hay un motivo físico, no he perdido las manos, aunque a veces pienso que lo preferiría. Simplemente me han despojado de todo por lo que he luchado hasta ahora. Tal vez -seguro- es culpa mía. Es mi culpa porque entré en el bucle, porque sabía hacia donde me dirigía y no quise dar la vuelta. Fue mi decisión, yo misma llamé a la puerta. Ahora me arrepiento, por supuesto, pero lo peor es que volvería a entrar. No borraría nada y lo borraría todo. Juro y perjuro que si ahora mismo, sentada en esta silla, pudiera retroceder tres años de mi vida lo eliminaría todo. No habría ido al sitio donde empezó, no habría aceptado la solicitud de amistad. No me habría metido en la relación más bonita y más tóxica que he tenido y tendré. Tres años. Se dice pronto. 
¿Qué me queda ahora? Estoy muerta por dentro. Llevo muerta un año. Vivo en el infierno por no haber rezado lo suficiente, o por haberlo hecho demasiado. Vivo en una montaña rusa que siempre está abajo. Hay días que me levanto y pienso que estoy arriba, pero es todo una ilusión, porque esta montaña es plana. Vivo día a día con un hacha sobre mi cabeza, un hacha que a veces se mantiene estable y que a veces cae. Vivo y ya está. Sin rumbo y sin ilusión. Sin vida. 

¿Y ahora qué? Ahora nada. Hay todo y no hay nada. Porque todo lo que hay no está, porque lo que me queda no me sirve y porque lo que quiero no lo consigo. Lo tengo todo y no tengo nada, porque está ahí, pero no lo toco. Podría, pero no quiero, porque no lo disfruto. 

¿Tiene sentido? No. Nada lo tiene. Y no quiero que lo tenga, porque si lo tuviera tal vez sería peor. 

Esta noche he dado un gran paso. "Borra de tu vida a todo aquel que no merezca estar en ella". Y eso he hecho. Porque quiero vivir sin esperar. Sin esperar a que un día cojas un puto tren, que llames a mi puerta y me devores. Porque no lo vas a hacer, porque no lo hiciste en su momento. Porque no quiero que lo hagas y porque me muero de ganas de que lo hagas. 
A veces tendemos a pensar que todo el mundo haría por nosotros lo que nosotros sí haríamos por ellos. Pero no es así. Y te ciegas. Te ciegas pensando que es tu culpa, o que hay imposibles que asumir y no es así. Cuando una persona te importa no existen los imposibles. Y esto no es un cuento. Cuando quieres a una persona estás dispuesta a hacerla reír, aguantar sus malos humores, a aprender sobre temas y deportes que en realidad te importan una mierda, a pasar toda una noche en el hospital cogiéndole la mano. A morir por esa persona. Menos mal que no morí por él. Miento, sí he muerto. He muerto porque me ha despojado de todo, porque me busco y no me encuentro. Quiero volver a ser la que era. 
Si hay algo bueno en todo esto es la certeza de saber que volveré a ser esa persona. Lo seré porque quien quiere, puede, y a mí ganas no me faltan. 
Camino cuesta abajo, y hoy, oficialmente, suelto los frenos.